Este Jueves Santo, dejamos todo atrás y partimos a misionar en Olmué. Tres días para servir, compartir, rezar y vivir la Semana Santa de una manera completamente distinta.
No vamos solo a dar, vamos a dejarnos transformar. A mirar la fe con otros ojos, a encontrarnos con Dios en cada puerta que toquemos, en cada historia que escuchemos, en cada sonrisa que dejemos.
Será un fin de semana inolvidable, de esos que marcan para siempre. Un regalo para las familias, para los niños, para todos los que quieran vivir estos días con más profundidad y sentido.
Ven y vive una Semana Santa que quedará en tu corazón.